El rally dejó a los aficionados pegados a las cunetas y a las pantallas con una de esas jornadas que se recuerdan durante años. Desde el primer tramo quedó claro que la lucha no iba a ser solo individual, sino una auténtica guerra por equipos, con Alpine como gran protagonista frente a la resistencia del resto de marcas.
José Manuel Luis (#17) firmó una actuación soberbia, marcando un ritmo altísimo desde el inicio con su Alpine A110 RGT+. Seguro, agresivo cuando tocaba y sin cometer errores, supo gestionar la presión constante de sus compañeros y rivales para llevarse la victoria con un tiempo de 32:09.799, demostrando por qué es uno de los referentes de la categoría.
Pero la historia no fue un paseo en solitario. Hugo Rivas (#30) y Raúl Concepción (#21) protagonizaron una lucha interna espectacular dentro del equipo Alpine. Separados por apenas 1,670 segundos, mantuvieron el suspense hasta el último metro del rally. Rivas logró imponerse por muy poco, asegurando la segunda posición, mientras Concepción cerraba el podio en tercera plaza. Un resultado que confirmaba el dominio colectivo del equipo, pero también la igualdad brutal entre sus pilotos.
La reacción llegó desde fuera del “tridente Alpine”. Aaron Gutiérrez (#45), con el Škoda Fabia RS Rally2, fue el encargado de romper la hegemonía GT, empujando al máximo y manteniendo la presión sobre los coches franceses. Su cuarta posición fue clave para mantener viva la lucha por equipos y demostrar que los Rally2 tenían mucho que decir.
Por detrás, Dani Campos (#34) completó el gran día de Alpine con una quinta posición que reforzaba aún más su dominio colectivo. Sin embargo, la épica también tuvo sabor clásico: Miguel Ángel García (#33) y Tolo Palmer (#35), ambos con Ford Escort RS 2000 MK2, regalaron una batalla preciosa entre históricos, separados por menos de un segundo, levantando aplausos en cada pasada. El top ten lo cerraron Pol Garuz (#36) con el Toyota GR Yaris Rally2, Toni Ramos (#59) con el Škoda Fabia RS Rally2 y Aday Ramírez (#64) con el Lancia Ypsilon Rally4, completando un rally variado, intenso y lleno de matices técnicos.
Fue un rally de los que hacen afición: ritmo altísimo, diferencias mínimas y una lucha por equipos vibrante, con Alpine brillando como bloque, pero con rivales que no dejaron de apretar hasta el último tramo. Un espectáculo puro de motor que deja claro que la temporada promete emociones fuertes.







